lunes, 11 de noviembre de 2013

El vuelo de las martinas




Desapareció Tunante, se hizo añicos,
como la mariposa que regresa a la tierra,
como el cánido que devora a su cría.
Desapareció Alegra detrás del horizonte...

Despertaron los sueños,
viéndose abandonados gritaron:
¡Mal padre, mala madre... maldita suerte!
¿Donde está Tunante y su consuelo?

Las martinas volaron a pinceladas;
dejaras de esperar por ellas en la mañana...
Alegra no camines por la playa olvidada,
tus pies se volverán espuma de noche.

Y su sonrisa, tan pura y sarcástica,
me viene calzando el pan y el alumbre;
la ración del día me quema de hastío,
y no se donde buscarle ni como resulte...

Feneció la perla colgada en su vientre;
nos regalamos una tarde, disfrutando el aire,
y la brisa arrastró el aroma de esa dicha
a las garras del desfigurado porvenir.

Desapareció Alegra y con ella mi fe;
en mi pecho la tinta de su sangre
queda grabada para poder hallarla,
después del horizonte: donde irá Tunante.


Jorge López García
"El Malevólico"



2 comentarios:

  1. Desgarrador, muy sentido.
    Un enorme gusto leerte.
    Un beso cariñoso.

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    1. Muchas gracias amiga, me alegra encontrarnos de nuevo...

      besos!!!

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